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lunes, 2 de abril de 2012

El conductismo Fashion







La doctora Rosa Jové en su libro “Ni rabietas ni conflictos”, cita el primer capítulo del libro “Ser padres sin castigar del profesor Norm Lee, en el que éste explica la siguiente anécdota:
En una reciente charla a un grupo de padres, abrí un libro y empecé a leer en voz alta: «Empiecen la disciplina a temprana edad. Aclaren muy bien las reglas y refuércenlas de inmediato y con consistencia. Refuercen la obediencia con palmaditas y con frases como: "¡Qué buen chico! ¡Eres una buena chica!", y después de disciplinarlos, díganles que los quieren y que lo hicieron por su propio bien». Hubo cabeceos de aprobación y algunas personas incluso mostraron su aprobación efusivamente en voz alta. Pero cuando les mostré la cubierta del libro, se quedaron sin habla de la impresión al leer el título: Cómo entrenar a su perro doberman pinsher. 
Puede sonar chocante, pero la verdad es que estos métodos basados en el mismo principio conductista empleado para entrenar a los perros, tiene mucha acogida entre los padres y las escuelas para obtener niños obedientes que hagan lo que esperamos.
Conductismo Fashion es una denominación muy ocurrente y certera de la misma  Rosa Jové,  para acuñar recursos “educativos” basados en sillitas para pensar (Time Out o Tiempo Fuera), carteleras con sistema de puntos, estrellitas, sellitos y elogios artificiales para manipular la conducta.  La doctora Jové, observa una llamativa proliferación de programas de televisión para “educar niños”, donde se pretenden vender estos métodos como buen conductismo. Ejemplo de ello se observa en la lamentablemente  popular serie Súper Niñera Joe Frost, que incluso ha sido acusada por  la ONU (Organización de Naciones Unidas) de infringir la dignidad de niños y niñas quienes son víctimas de exposición pública humillante  en momentos íntimos  y difíciles de su convivencia familiar.
El conductismo fashion, al igual que el castigo físico, es por definición un sistema punitivo de crianza. Ciertamente encubierto por la fachada de la moda y la modernidad,  pero punitivo a fin de cuentas. Como sistema punitivo, no crea conciencia en los niños. Sólo les enseña que son reconocidos cuando hacen lo que queremos y rechazados cuando no lo hacen. El conductismo fashion condiciona a los niños  a responder por miedo a las amenazas. Además, no inculca valores a los hijos. Les enseña a estudiar sólo para obtener notas, a trabajar sólo para obtener dinero, a responder según el estímulo que otro le ponga por delante y no por compresión y propia convicción. De este modo no ayudamos a los pequeños a desarrollar la propia ética a partir de la cual orientarán su conducta y responderán frente a las presiones del exterior.   
Lo explica la doctora Aletha Solter, experta en disciplina no punitiva, cuando dice que los sistemas basados en controlar a los hijos a través de castigos y recompensas, son engañosos. Si bien de inmediato dan la impresión de que modifican la conducta, tienen consecuencias a largo plazo. ¿Te imaginas cuando tus hijos se enfrenten a la opción de incurrir en conductas delincuenciales premiadas con dinero, como robar o vender drogas? ¿Qué pasa si la recompensa de terceros les resulta más atractiva que la de los padres? Las conductas orientadas por la ética, en cambio, permanecen al margen de aplausos e incluso a pesar del abucheo, porque nacen de la convicción.
Sé que muchos lo estarán pensando, pero no, no se trata de propugnar un mundo sin normas, ni mucho menos dejar a los hijos a la bartola sin la orientación y guía de los padres. Apostar por métodos democráticos de crianza, supone conducir a nuestros hijos hacia comportamientos razonables, pero con alternativas más humanizadas. Claro que en este camino no existen recetas, ni fórmulas. Tampoco constituye la vía más rápida o cómoda para el adulto.


sábado, 22 de octubre de 2011

La Liga de La Leche Venezuela en Conoce Mi Mundo



Dice el doctor Carlos González, pediatra español, en su libro “Un regalo para toda la vida”, que la lactancia no es una delicada flor de invernadero sino una de las funciones más robustas del ser humano. Dice que el hecho de que una madre realmente  no pueda amamantar, debería ser una rara excepción al igual que el caso de un riñón que deja de funcionar. Dice que las abuelas, tatarabuelas y bisabuelas en épocas de guerra, vivían el estrés permanente de no saber si tendrían para comer al día siguiente y sin embargo, la mayoría de ellas, seguía amamantando a sus hijos e hijas a lo largo de los primeros años de vida. Hoy, para que una madre logre una lactancia exitosa y durante el mayor tiempo posible (OMS recomienda seis meses de lactancia materna exclusiva y luego hasta los dos años o más complementada con otros alimentos), tiene que enfrentarse a una enorme cantidad de presiones y dificultades impuestas por la familia y la sociedad que las empuja  a despegarse a sus bebés del pecho, incluso, apenas nacen. En casi todos las maternidades y centros de salud, en lugar de favorecer que el recién nacido se prenda del pecho materno, inmediatamente después del parto o nacimiento, le enchufan un tetero con leche de vaca (fórmula), sin preguntarle a los padres si están o no de acuerdo.
Es así que en este  mundo patas arriba,  como si hubiera algo que explicar, como si hubiera algo de que convencer a los humanos quienes somos mamíferos por definición, ha surgido la necesidad de  organizaciones y personas dedicadas a promover, proteger y defender la lactancia materna. Lactivistas  que han tenido que dedicarse a la tarea de promover la lactancia y apoyar a las madres para que hagan lo que por naturaleza han sabido hacer y han hecho sin problemas a lo largo de cientos de miles de generaciones, porque es lo natural y porque es lo que necesitan los pequeños para alcanzar un desarrollo físico y emocional sano, pero que lamentablemente desde hace poco más de medio siglo para acá, desde que al mundo se le dice “moderno”, se ha convertido en una ruta plagada de obstáculos, mitos, falsas creencias y por lo tanto poco transitada en la crianza.

Hoy nos acompañan dos mujeres dedicadas a este trabajo tan importante para la humanidad como lo es promover la lactancia materna y asistir a las madres para favorecer una lactancia exitosa. Ellas son Carolina Tredinick y Sharon Taurel, líderes voluntarias  de La Liga De La Leche de Venezuela.  Carolina y Sharon llenan el estudio de la Emisora Cultural de Caracas con su magnífica presencia y la de Erik, el bebé de tres meses de Sharon, que se mantuvo tranquilo y feliz a lo largo del programa (por estar donde todo bebé necesita estar: pegado al cuerpo y prendido al pecho de su madre...) y así, relajados todos y felices, nos contaron cuáles son las actividades en Venezuela de la organización que representan y nos hablaron  de las Primeras Jornadas Internacionales de Lactancia Materna, Alimentación Infantil y Crianza a celebrarse el sábado 29 y domingo 30 de octubre del 2011 en Caracas y que además de una gama de invitados nacionales de lujo, tendrá como invitado internacional nada menos que al mismísimo doctor Carlos González, a quien citamos al principio de esta entrada y a lo largo de más de cinco años de divulgación sobre temas de crianza respetuosa desde Conoce Mi Mundo, autor también de "Mi niño no me come" y del bestseller “Bésame Mucho”, entre otros fabulosos libros, y quien por primera vez visita Venezuela para asistir a estas jornadas.

Pulsa el player y entérate de los detalles en nuestro podcast de esta emisión ampliada

Enlaces y contactos
Página Web de la Liga de la Leche Venezuela e información sobre Jornadas del 29 y 30

Correos electrónicos de La Liga de la Leche Venezuela:


Télefono de La Liga de la Leche Venezuela:
58- 212-5801250

sábado, 15 de octubre de 2011

Conciliación laboral familiar para una crianza más humanizada

 
Dudo mucho que el mundo encuentre la ruta hacia la equidad y el desarrollo humano sustentable si no nos terminamos de enterar de que la crianza no es un tema menor sino el epicentro de todos o casi todos los problemas humanos y sociales,  y que atender adecuadamente a nuestra infancia y adolescencia es la forma de regenerar efectivamente el tejido social, hoy desgarrado por infinitas dosis y formas de violencia.

Que no quepa duda: para lograr equidad y desarrollo humano sustentable es imprescindible el logro de la humanización de la crianza. Pero, ¿cómo impartir una crianza humanizada en medio de un sistema laboral que se traga a los padres, alejándolos por  8, 10, 12 horas al día de sus hijos?, ¿cómo impartir una crianza humanizada, atrapados como estamos, en un sistema que obliga  a las madres a despegarse a sus bebés del pecho para depositarlos todo el día en una guardería e irse a trabajar? Una de las respuestas para alcanzar el equilibrio la podemos encontrar en la Conciliación Laboral Familiar. 

La conciliación laboral familiar, es una práctica de Responsabilidad Social Empresarial que genera alto impacto y muy positivo en la calidad de vida del empleado, en la productividad de la empresa, en la salud familiar,  la crianza de nuestros niños, niñas y adolescentes y por lo tanto en la sociedad.

Entérate de más, escuchando aquí nuestro micro sobre Conciliación Laboral Familiar

domingo, 11 de septiembre de 2011

Tips de crianza respetuosa

Nuestro amor llegó para quedarse

Decir o pensar que no debemos cargar mucho a los bebés porque los vamos a malcriar, creer en la "nalgada a tiempo" para disciplinar, descalificar las capacidades, necesidades y deseos de los niños asumiendo que porque son pequeños no saben lo que necesitan o no entienden nada; imponerles, gritarles, castigarles, en lugar de informar, explicar, escuchar, comunicar con el mismo respeto con el que esperamos ser tratados como adultos,  son conductas frecuentes en el trato (o debería decir maltrato) de los adultos hacia los pequeños. 

Coincido con muchos expertos que navegan por las aguas de la crianza respetuosa, en que por todas partes circula mucha información y abundan los condicionamientos y creencias nada realistas sobre las legítimas necesidades de los niños. Esto ha provocado que se naturalicen, o se hagan invisibles a la mirada común, las prácticas violentas ejercidas sobre los pequeños en sus propios hogares y por sus propios padres. Por eso nos parece importante contribuir con la difusión de información realista  sobre las necesidades legítimas de los niños, niñas y adolescentes para que, cada día, más hogares y familias se sumen a  la crianza en cultura de paz. 

Acompáñanos a ver  algunos escenarios de la realidad cotidiana durante el ejercicio de la crianza,  pero a través de unos lentes muy especiales: los lentes del darse cuenta. Escucha el podcast de esta emisión ampliada  y llévate nuevos referentes para criar sin maltratar ni agredir, para criar en cultura de paz, para contribuir con la construcción de un mundo más humanizado.